Tarta fría de limón y queso

Último día de julio y última receta hasta septiembre, y es que en agosto cierro el blog por vacaciones, todos necesitamos descansar y desconectar de la rutina diaria, para volver con las pilas cargadas, con ideas y en mi caso, con recetas nuevas.

Y me despido con una tarta riquísima, sencilla y fresca, porque este caluroso verano nos obliga a que preparemos postres y dulces que no necesiten horno, ni demasiado calor.

La tarta fría de limón y queso es muy refrescante, tiene un intenso sabor a limón y una textura muy cremosa, y es que la mezcla de cualquier queso con el limón, hace que se forme una crema suave y exquisita al paladar.
Las tartas frías de limón nos encantan en casa, de hecho las preparo muy a menudo, pero tengo que decir, que con queso no la había probado, así que aprovechando que ayer era el Día Internacional de la Tarta de Queso, y de que venían mis hijos a comer y pasar el día, la preparé para el postre, y fue un éxito, les encantó!!

La tarta fría de limón y queso, es una tarta tan sencilla de hacer, que te puede sacar de algún apuro o imprevisto, ya que se hace con ingredientes que siempre solemos tener en casa, y en pocas horas de frío, está lista.
Si te gustan las tartas, postres, dulces o helados, de limón, puedes ver también la Tarta fría de limón, o la Tarta de limón en vasitos, o el Postre de limón y galletas, o un Helado de yogur de limón, o un Bizcocho de limón y coco.....

Si te gustan las tartas, o helados, de queso, puedes ver la gran variedad de tartas de queso que están publicadas en el blog, como por ejemplo, la Tarta de queso La Viña, la Tarta helada de queso y chocolate, la Tarta de higos y queso, la Tarta fría de queso y mermelada de arándanos, el Pastel de queso japonés, o un riquísimo Helado de moras y queso.....

Ingredientes:(para un molde de 20cm)

Para la base:
  • 1 paquete de galletas María Dorada.
  • 100g. de mantequilla.
Para la crema:


VACACIONES!!

Con esta deliciosa tarta de limón, me despido hasta septiembre.

Que disfrutéis y paséis un feliz verano!!

Café granizado


En verano bebemos mucho más porque el cuerpo nos pide líquidos, para refrescar e hidratar nuestro organismo, y la opción que más nos apetece, son los granizados, que nos ayudan a combatir el intenso calor.

Aunque el más conocido es el granizado de limón, para los amantes del café como yo, es el café granizado el que más solemos tomar. 
Es una bebida muy sencilla de preparar en casa, ideal para tenerla siempre a mano, y poder tomar un buen vaso en cualquier momento y disfrutar de su sabor.

Para mi el café granizado y la horchata de chufa, son las mejores bebidas frías del verano, y las que más suelo tomar, solas o mezcladas una con la otra, están deliciosas!!

En cuanto llega el calor siempre tengo en el congelador un táper de cada una hecho por mi, y cada vez que se terminan vuelvo a hacer, lo mismo que el helado de mantecado y la leche merengada.....ninguno falta en mi casa durante el verano. Estoy segura de que si pruebas a hacer cualquiera de ellos en tu casa, no dejarás de hacerlo.
 
Y la verdad es que al café granizado ya le tocaba estar en el blog, parece mentira, pero hay muchas recetas que hago a diario que ni me acuerdo de que no las tengo publicadas.

Por eso, cuando para el reto Tus recetas de este mes, salió como ingrediente elegido el café, pensé en el granizado de café y que no lo tenía en el blog, así que nada más terminarse el que tenía en el congelador, preparé dos cafeteras y lo hice de nuevo.
Ingredientes:
  • ⁣600 o 700ml. de café de cafetera italiana.
  • 6 cucharadas soperas de azúcar.
  • 1 ramita de canela.
  • Cáscara de limón.

Modo de hacerlo:

  • Prepara café de 2 cafeteras italianas de 6 tazas o 1 cafetera si la tuya es de 12 tazas.
  • Mientras sube el café, pon en un táper de cristal (donde congelarás el café) la rama de canela y la cáscara de limón sin nada de lo blanco.
  • Echa el café caliente en el táper sobre la canela y el limón.
  • Añade el azúcar y mezcla bien hasta que se disuelva por completo, prueba de dulce y añade si ves que hace falta, ten en cuenta que cuando se congela el café parece menos dulce.
  • Deja que se enfríe del todo.
  • Quita la canela y el limón, tapa el café y ponlo en el congelador durante unas horas.
  • Saca el táper del congelador y rompe el hielo con una batidora o con ayuda de un tenedor.
  • Tapa y vuelve a congelar. Puedes hacerlo varias veces.

Sirve en vasos o en copas acompañado de una pajita.
 
Lo más importante en esta receta, es que el café sea de calidad, ya que es el ingrediente principal de la receta.
 
Para el granizado siempre hago el café en una cafetera italiana que tengo de 6 tazas, las de toda la vida, suelo hacer dos cafeteras y lo pongo en un táper de cristal tapado.
 
También se puede hacer con café de cápsulas o con café granulado y agua, pero para el granizado, a mi me gusta hecho así, ya que sale un café de calidad, intenso y con cuerpo, en pocos minutos.

Espero que te guste.

Puedes ver las deliciosas recetas con café de mis compañeras de reto, si pinchas en la foto del logo:


 

Sangueta amb ceba, sangre con cebolla


Hoy voy a enseñaros una receta, que tiene opiniones completamente opuestas según quien hable de ella, o gusta mucho mucho, o no gusta nada de nada.

La sangueta amb ceba, o sangre con cebolla, es una receta de esas tan típicas valencianas, que todos tenemos en el recuerdo desde la época de nuestras abuelas.
Es una de las tapas valencianas que no falta en la mayoría de los bares a la hora del almuerzo, aunque también puede servir para sacarla como aperitivo en reuniones de amigos o familia, o incluso, para servirla en la mesa a la hora de comer.

Si sigues mi blog desde hace tiempo, te habrás dado cuenta de que la mayoría de mis publicaciones, son recetas tradicionales de mi tierra, de Castellón, de la Comunidad Valenciana, dulces y saladas, y parece mentira, que la sang amb ceba no la tuviera ya publicada.

Y es que aunque en mi casa les ha gustado siempre mucho a casi todos, a mi no, yo soy de las personas a las que no les gusta nada de nada, casi ni verla, y lo que no me gusta nada, no lo cocino ni publico.

Pero a mi marido le chifla, siempre que va de almuerzo con los amigos se toma una tapa de sangueta, y cuando llega a casa me pide que le haga, y yo que no, que no me gusta, pero ahora por fin, me he decidido a cocinarla.
Y hacerla ha sido gracias a Elvira de Así se come en Granada y a Estela de La cocina de Estela, porque nos pidieron para el reto Homenaje blog de julio, que le hiciéramos un homenaje a la "Tapa Española", una tapa que podía ser de nuestra tierra, o del resto de España.

Por supuesto que enseguida pensé en hacer una tapa de mi terreta, de las que hay en los bares de los pueblos, como los Caracoles en salsa, les Clòtxines al vapor, el Esgarraet, la Carne en tomaqueta.....pero ya las tengo publicadas, así que le pregunté a mi marido que me dijera alguna otra, y como no, me dijo que hiciera sangueta con cebolla, y aquí está.
La sangre que se utiliza en esta receta es sangre de pollo, la venden ya hervida, como un taco grande, y así es más fácil de cortar en taquitos para prepararla.
Ingredientes:
  • 500g. de sangre cocida de pollo.
  • 2 o 3 cebollas.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 cucharada de orégano.
  • 1 cucharadita de pimentón.
  • 1 hojita de laurel.
  • 1 vasito de vino blanco.
  • Aceite de oliva virgen.
  • 1 guindilla (opcional).
  • Sal.

Modo de hacerlo:
  • Pela y corta la cebolla en juliana, en tiras largas.
  • Pela y corta el ajo en láminas.
  • Corta la sangre en taquitos de unos 2cm.

  • Cubre el fondo de una sartén con un buen aceite de oliva virgen, cúbrelo bien para que al final de la cocción, quede aceite en el guisado.
  • Cuando esté caliente, añade el ajo y la cebolla y deja que se dore bien a fuego lento, sazona con un poco de sal para que suelte el líquido.
  • Añade la hoja de laurel y la guindilla, remueve.
  • Ahora añade la sangre cortada en taquitos, sazona y mezcla con cuidado, deja que se sofría y coja un color doradito.

  • Echa el pimentón y mezcla con cuidado de no romper los tacos.
  • Añade el orégano y el vino blanco, deja que se evapore el alcohol a fuego medio y sin tapa, puedes añadir un poquito de agua y dejar que se consuma a fuego lento, hasta que quede solo el aceite de la sartén, prueba de sal y añade si hiciera falta.
  • Mueve la sartén por el mango de vez en cuando para que no se pegue la sangre.

Puedes tomarla recién hecha o fría, como más te guste. 
 
La cantidad de cebolla es a tu gusto, pero cuanta más pongas, más buena estará.
 
La guindilla de cayena es opcional, puedes ponerla o no, pero el ligero toque picante, creo que le queda muy bien. 

Yo supongo, que como ocurre con infinidad de recetas típicas y tradicionales, la sangre con cebolla también lo será en otras zonas de España, aunque no estoy segura.

Espero que te guste.
 
Para ser la primera vez que la hago, ha sido un éxito, mi marido dice que es de las mejores que ha probado!! (aunque creo que es para que se la repita más veces je je)
 
Si quieres ver las tapas que han hecho mis compañeras de reto, pincha en la foto del logo:

Alitas de pollo al romero y tomillo, en freidora de aire

Yo soy de esas personas que el calor les agota, todo me cuesta mucho más, y eso también se nota en mi cocina, y como no, en el blog. Publico mucho menos, aunque sin dejar de hacerlo, pero con recetas frescas, más sencillas y sobre todo, que no me den demasiado trabajo.

En verano nos solemos juntar más con la familia o amigos para hacer comidas o cenas, por eso, tener recetas fáciles, que no nos den mucho trabajo, o incluso, que podamos tenerlas hechas con antelación, nos va de categoría!!

Y así es esta receta que vamos a preparar hoy, sencilla y deliciosa, con un resultado espectacular para los amantes de las alitas de pollo.
Las alitas levantan pasiones muy diferentes, mientras que para muchas personas, es la mejor parte del pollo, para otros, no lo es, y además las detestan.

Si tu eres de los que adoran las alitas, pero además prefieres no comer cosas fritas donde el aceite es el protagonista, esta receta es para ti. Con la freidora de aire, las alitas quedan riquísimas, están jugosas por dentro y crujientes y caramelizadas por fuera.

Hace 3 años que me compré la freidora de aire de Lidl, y desde entonces la utilizo casi a diario para cocinar sin aceite. Imita muy bien el resultado de freír en aceite pero sin él, aunque yo diría que se parece mucho a un horno con ventilador potente.

Las alitas fueron una de las primeras recetas que hice en ella, y te aseguro que quedan de categoría!! Ingredientes:(2 personas)

  • 4 alitas de pollo.
  • Tomillo.
  • Romero.
  • Sal.
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen.


Modo de hacerlo:

  • Pon en un bol la cucharada de aceite, el romero y el tomillo, remueve.
  • Sazona las alitas y ponlas en el bol, ves girándolas para que se impregnen bien del aceite aromatizado.

  • Coloca las alitas en la bandeja de la freidora, una al lado de la otra, no las superpongas porque no quedaría todo lo crujientes que deben quedar.
  • Pon la bandeja en la freidora de aire y programa a 180º ( en la mía el programa de pollo) durante 20 minutos.
  • Cuando lleven 1leven 10 o 12 minutos, saca la bandeja y dales la vuelta, así conseguirás que queden bien crujientes.
  • Saca las alitas con cuidado de no quemarte, y sirve recién hechas. 

En la bandeja suele quedar la grasita caramelizada que las alitas han ido soltando, a mi me gusta recogerla y ponerla por encima porque está crujiente y deliciosa, pero puedes no ponerla, eso es opcional, pero te lo aconsejo.
 
A mi me encantan con romero y tomillo, pero puedes ponerle lo que más te guste, o no ponerles nada.

Puedes hacerlas con las alitas partidas en 2 partes, o enteras, hazlo como tu prefieras.
Espero que te guste.

Bundt cake de naranja y leche condensada, en freidora de aire

Preparar bizcochos en casa es una de las cosas más cotidianas que solemos hacer, y siempre suelen salir riquísimos, pero os aseguro, que este con leche condensada es un espectáculo en la boca.

Cuando empecé a hacerlo no las tenía todas conmigo, no estaba segura de como quedaría la masa, pero quería probarlo, así que, como casi todos los postres y dulces que publico, lo hice un domingo que venían mis hijos a comer a casa.
Lo saqué para el postre y fue todo un éxito, ya les gustó su aspecto nada más verlo, pero cuando lo probaron, les encantó su sabor y suavidad.

El bundt cake de naranja y leche condensada, es un delicioso, suave y esponjoso bizcocho, muy sencillo de hacer y rápido de preparar. Es económico y está hecho con ingredientes que siempre solemos tener en casa.
Creo que es la primera vez que preparo un bizcocho con leche condensada, y la verdad es que me daba un poco de miedo de que quedara demasiado dulce y denso, pero todo lo contrario, es un bizcocho muy suave y esponjoso, algo húmedo y con sabor increíble.

Lo más usual cuando hacemos un bizcocho o un bundt cake, es añadirle limón, pero te aseguro que la naranja con la leche condensada, y una pizca de agua de azahar, es una mezcla exquisita y espectacular.

Y es que en mi casa nos encanta la naranja, y si sigues mi blog, habrás comprobado que tengo muchísimas recetas, dulces y saladas con esta deliciosa fruta, recetas que puedes ver si pinchas en la etiqueta "RECETAS CON NARANJAS"

Con este bundt cake de naranja y leche condensada, participo en el reto Tus recetas de este mes de junio, en el que salió elegido como ingrediente principal, la leche condensada.

En postres y dulces suelo utilizarla bastante porque les da una cremosidad y sabor que me encanta, sobre todo en los flanes, como puedes ver en la mayoría de ellos, pero también la utilizo en la Tarta fría de limón, en el Arroz con leche condensada, en las Bolitas de coco, en Helados, en el Pudin de pan.....

Ahora y por primera vez, la he utilizado en un bizcocho, (o bundt cake como lo he llamado, porque lo he hecho en un molde de bundt), pero te aseguro que no será la última.


Ingredientes:

  • 370g. de leche condensada (1 bote pequeño)
  • 3 huevos.
  • 50g. de aceite de oliva suave.
  • 130g. de harina de trigo.
  • 1 sobre doble de gaseosa.
  • Ralladura y zumo de 1 naranja.
  • 1 cucharadita de aroma de azahar.
  • 1 pizca de sal.
Para el glaseado de naranja:
  • 110g. de azúcar glas.
  • Zumo de media naranja.

Modo de hacerlo:
Siempre que hagas un bizcocho, es aconsejable que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente, a no ser que la receta te indique lo contrario.
 
Yo lo he cocido en la freidora de aire, pero puedes hacerlo en el horno a 180º durante unos 30 o 40 minutos.
  • Pon los huevos en un bol y bate bien con unas varillas hasta que doblen su volumen y espumen.
  • Añade la leche condensada y sigue batiendo hasta que esté todo bien mezclado.
  • Añade el aceite y sigue batiendo.


  • Añade el zumo y la ralladura de una naranja, mezcla bien.
  • Pasa la harina por un colador o tamizador y añádela a la mezcla junto con los sobres de gaseosa, remueve y mezcla con una espátula hasta que quede una crema lisa y sin grumos.


  • Pasa la mezcla a un molde untado de mantequilla y espolvoreado de harina.
  • Pon el molde en la freidora a 160º unos 25 minutos, o hasta que compruebes que está cocido.
  • Pasado el tiempo, saca de la freidora y deja que se enfríe unos 20 minutos antes de desmoldarlo.
  • Desmolda y deja que se enfríe del todo sobre una rejilla.

Puedes terminarlo espolvoreando azúcar glas por encima, o ponerle un glaseado de naranja como he hecho yo.

El glaseado de naranja:

  • Mezcla en un bol el azúcar glas con el zumo de naranja, remueve hasta que esté todo disuelto.
  • Echa el glaseado por encima del bizcocho.

Es un bizcocho ideal para tomar en el desayuno, merienda, o como postre de las comidas familiares o de amigos. 

Espero que te guste.

Si quieres ver las deliciosas elaboraciones de mis compañeras de reto, pincha en la foto del logo:
                                      

Albóndigas caseras en salsa de azafrán

Que ganas tenía de enseñaros esta receta de albóndigas, podría deciros que son de las mejores que he hecho nunca, y todo gracias a la salsa de azafrán.

En casa nos encantan las albóndigas de carne, supongo que como en la mayoría de familias, y es que acompañadas de una salsa u otra, están riquísimas.

Y aunque todas las salsas son muy buenas, os aseguro que ésta, con hebras de azafrán, es todo un lujo, parece mentira el sabor, el aroma y el color, que dejan unos simples estigmas de esa bonita flor.
Las albóndigas de carne en salsa, son sencillas de hacer, y quedan ideales en una comida familiar, ya que te pueden servir como plato principal, si las acompañas, por ejemplo, de un poco de arroz blanco.

Las albóndigas de carne picada casi siempre suelo hacerlas igual, puedes verlo en Albóndigas de carne al pimentón, en Albóndigas en salsa de setas, o en Albóndigas de carne al curry, aunque esta vez, les he dado un plus de sabor con una pequeña cantidad de queso. Lo que suelo cambiar es la salsa, todas son riquísimas, pero esta de azafrán tiene un toque muy especial.

Eso sí, prepara una buena cantidad de pan porque te apetecerá mojarlo hasta el final.

Ingredientes: (4 personas)
Para las albóndigas:

  • 500g. de carne picada (puede ser mitad cerdo, mitad ternera, o pollo).
  • 1 huevo.
  • 2 dientes de ajo.
  • Miga de pan.
  • 100ml. de leche.
  • Queso rallado.
  • Perejil fresco.
  • Sal.
  • Pimienta molida.
  • Harina para rebozar las albóndigas.
  • Aceite de oliva virgen, para freír.

Para la salsa:
  • 1 cebolla.
  • 1 pimiento verde italiano.
  • 1 vaso de vino blanco.
  • 2 vasos de caldo de carne o verduras.
  • Hebras de azafrán.
  • Sal.
  • Aceite de oliva virgen.

Modo de hacerlo:
  • Primero de todo pon la miga de pan en remojo con la leche.
  • Pon en un bol la carne picada y salpimenta.
  • Añade los dientes de ajo picados bien finos, el perejil picado, el huevo entero, el queso rallado y la miga de pan bien escurrida de la leche, mezcla todo bien y deja que repose unos 10 o 15 minutos. 

  • Coge pequeñas porciones de masa y forma bolas.
  • Pasa las albóndigas por un poco de harina y fríelas en aceite caliente hasta que estén doraditas, sácalas de la sartén y reserva.

Vamos con la salsa: 
  • Pela la cebolla y córtala en trocitos pequeños, haz lo mismo con el pimiento verde.
  • Pon una sartén al fuego y sofríe las verduras, sazona.
  • Cuando estén tiernas, añade una cucharada de harina, cocina durante un par de minutos para que pierda el sabor a harina, y añade el vino blanco, remueve y deja que reduzca y pierda el alcohol.
  • Ahora añade las albóndigas y cubre todo con el caldo de carne o de verduras, remueve.
  • Prueba de sal y añade las hebras de azafrán, mezcla y cocina todo junto unos 10 minutos.
  • Apaga el fuego y tapa la sartén, deja que reposen unos 5 minutos antes de servir.

Sirve en un plato cuatro o cinco albóndigas por persona, y riega con la salsa.
 
Si te gusta que la salsa esté fina y no encontrarte trocitos de las verduras, antes de poner las albóndigas puedes triturarla.
Las albóndigas de carne congelan muy bien, puedes aprovechar para hacer cantidad y congelarlas en tápers, descongeladas y calientes, están igual de ricas.
 
Espero que te guste.

Garbanzos guisados de Fuentesaúco

Estamos a la puerta del verano pero parece que el mal tiempo ha querido abrirle paso, así que antes de que llegue el calor con fuerza, vamos a seguir disfrutando de los platos de cuchara, como este guiso de legumbres.
Aunque tengo que decir, que en mi casa, legumbres comemos todo el año, incluso en verano, bien sean guisadas o en ensaladas, para mi no tienen estación.


La receta de hoy es muy especial por la calidad de sus ingredientes, sobre todo de los garbanzos, ya que son de Fuentesaúco, de donde se dice que son únicos en todo el mundo, y además tienen indicación geográfica protegida de la provincia de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León.Estos garbanzos los compré en el mismo Fuentesaúco durante un viaje que hice recorriendo Castilla y León. Paramos para comer, y disfrutamos tanto del guiso de garbanzos que nos sacaron, que hablando con el dueño del restaurante le comenté lo tiernos y sabrosos que estaban, y fue cuando me dijo que ese era el pueblo de los mejores del mundo, le compré un kilo para probarlos, y os aseguro que es cierto.....

Estos garbanzos son de un tamaño medio a grande, de un color claro y cremoso.

Los he cocinado de diferentes maneras y siempre se mantienen íntegros y enteros durante la cocción, para deshacerse luego en la boca y dejar un sabor increíble cuando te los comes.
Hoy los vamos a preparar de una manera sencilla y tradicional, con pocos ingredientes, pero quedando un plato delicioso, muy nutritivo y rico en proteínas.

Si te gustan los garbanzos tanto como a mi, puedes probarlos preparados de otras maneras, como pueden ser los Garbanzos carmelitas picantes, los Garbanzos con compango, los Garbanzos con espinacas y huevo, o una Ensalada templada de garbanzos y zanahoria.
Ingredientes: (para unas 5 o 6 personas)
  • 400g. de garbanzos de Fuentesaúco.
  • 150g. de chorizo.(el mío asturiano)
  • 100g. de tocino fresco.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 cebolla pequeña.
  • 2 tomates maduros.(o tomate triturado)
  • Hebras de azafrán.
  • 2 huevos.
  • Aceite de oliva virgen.
  • 1 cucharada de harina.
  • 1 cucharada de perejil picado.
  • 1 hoja de laurel.
  • Sal.
Modo de hacerlo:
Lo primero que debes hacer es poner los garbanzos en remojo la noche de antes, o al menos 12 horas, ponlos en agua con sal.
  • Calienta abundante agua en una olla, cuando empiece a hervir, escurre los garbanzos del agua de remojo y añádelos a la cazuela.
  • Desespuma cuando veas que hay bastante espuma, y añade el chorizo, el tocino y el laurel, deja que cuezan hasta que estén tiernos.

  • Cuece los huevos en agua hirviendo con sal, durante unos 10 minutos, refresca en agua fría, pélalos y córtalos en trocitos no muy pequeños.
  • Pela y pica muy fino los dientes de ajo y la cebolla, ralla el tomate.
  • Pon una sartén al fuego con aceite y echa los ajos picados, cuando empiecen a dorarse echa la cebolla,sazona y rehoga a fuego lento 10 minutos.
  • Añade la harina, remueve y rehoga para que que pierda el sabor, añade el tomate, y deja que cueza todo 10 minutos más.
  • Saca de la olla unos cuantos garbanzos y ponlos en un mortero, añade el perejil y el azafrán, machaca y añade un poco del caldo de la olla.
  • Echa a la olla con los garbanzos el refrito de la sartén y la picada del mortero, remueve para que se mezclen los sabores.
  • Corta el tocino y el chorizo en rodajas, y añádelos a la olla de garbanzos.
  • Añade también los trocitos de huevo cocido, remueve con cuidado y sirve.
Caliente, reposado o frío......este guiso está delicioso!!!

Espero que te guste.
Gracias por tu visita!!
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