Magdalenas de café bombón, en freidora de aire
Hace tiempo que no publico nuevas recetas de magdalenas, y creo que ya tocaba. Con la vuelta al cole, al trabajo, a la rutina.....parece que apetecen las cosas más simples y de toda la vida, lo cotidiano.Por eso, hace unos días, me pareció el momento perfecto para hornear algo casero para el desayuno o merienda, como lo son las deliciosas magdalenas.
Magdalenas tengo publicadas varias en el blog, a cada cual más rica y esponjosa, pero estas que te enseño hoy, las magdalenas de café bombón, me encantan, no las tenía publicadas y creo que te encantarán a ti también.
¿Que no sabes que es un café bombón? Enseguida te lo explico.
El café bombón no es ni más ni menos, que un café expreso con leche condensada, servido normalmente en un vasito de cristal para que se vean las 2 capas, la del café y la de leche condensada. Es un café típico y tradicional en toda la Comunidad Valenciana, no hay bar, cafetería o restaurante que no sirvan un rico bombón.Tengo que reconocer que soy muy cafetera, me encanta tomar un buen café expreso, cortito y con su crema, pero también me encanta el café bombón, aunque ahora ya no suelo tomarlo tan a menudo por el azúcar. Por eso he disfrutado haciendo estas magdalenas de hoy.
Si te apetecen otro tipo de magdalenas, puedes probar la gran variedad de las publicadas en el blog, como, las Magdalenas de chufa en freidora de aire, las Magdalenas de patata y almendra, las Magdalenas integrales con muesli, en freidora de aire, las Magdalenas de zanahoria, en freidora de aire, las Magdalenas de calabaza y chocolate, las Magdalenas caseras de aceite de oliva, o las Magdalenas de chocolate y naranja.

- 150g. de harina.
- 200g. de leche condensada.
- 50ml. de café bien cargado.
- 75ml. de aceite de oliva suave.
- 1 cucharadita de gaseosas o de levadura química (6g.)
- 2 huevos.
- 1 pizca de sal.

Modo de hacerlo:
Estas magdalenas están hechas en la freidora de aire, no salen tan bonitas pero en un momento están hechas. Si prefieres hacerlas en el horno, precalienta a 180º.
- Pon en un bol grande los huevos, bate ligeramente y añade, la leche condensada, el aceite y el café.
- Bate bien hasta que se mezclen los ingredientes y se disuelva la leche condensada.
- Añade la harina tamizada junto con el sobre de gaseosas o de levadura química, mezcla todo bien con una espátula hasta que no queden grumos.

- Rellena los moldes de magdalena hasta los 2/3. Yo utilizo unos de silicona que van geniales para la freidora de aire.
- Mezcla en un cuenco azúcar con un poquito de canela y espolvorea por encima de las magdalenas.
- Pon los moldes en la bandeja de la freidora y cocina a 160º durante 15 minutos. Recuerda que puedes hornearlas en el horno a 180º durante 20 minutos.
- Saca y deja enfriar sobre una rejilla.


Espero que te guste.










Es verdad que hacer galletas, magdalenas, cocas......la bollería en general, en casa, es una maravilla, por lo ricas que siempre están, y por el aroma que dejan en la cocina y en casa.
Estas riquísimas galletas, han sido mi segundo homenaje a Pato de
La masa de estas galletas de mantequilles muy cómoda porque la puedes guardar en la nevera para hacerlas el día que puedas, incluso se puede congelar, en bloque o con las galletas ya formadas.






Susana sacó esta receta del libro "Málaga cocina emoción" de Samuel Perea, que como él dice: " Un viaje emocionante por la provincia de Málaga a través de los recuerdo de cocina de sus abuelas"






La receta de las galletas de mantequilla es muy básica y sencilla, y se pueden decorar con fondant como he hecho yo, o con glasa. Aunque sin decorar, solo espolvoreadas con azúcar glass, también están riquísimas.





Espero que te guste.
Septiembre es el mes que nos devuelve a la rutina, a casa, al trabajo.....y como no, al colegio. En cocina nos empiezan a apetecer platos más cocinados, de cuchara, como guisos o sopas, y volvemos a encender el horno para preparar bizcochos, cocas o magdalenas para el desayuno o merienda de nuestros hijos.
La chufa es un tubérculo seco, cuyo consumo se remonta a 4000 años atrás. La planta requiere un suelo arenoso y temperatura templada, por lo que el clima mediterráneo de Valencia es muy propicio para su cultivo. Son un fruto seco muy pequeño y rugoso, de sabor dulce y agradable. 





